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BELGICA: DECLARACION
Defender la independencia de
la justicia frente al ejecutivo
“Abogamos por un régimen
político que haga realidad el Estado Social de
Derecho”
(Ideario de Unidad del Polo Democrático Alternativo)
Bélgica,
agosto de 2007
La cruzada iniciada por el presidente
Alvaro Uribe Vélez para convertir el delito común
de “paramilitarismo” en una infracción
política de “sedición”,
lo ha enfrentado a la Corte Constitucional y Corte Suprema
de Justicia, también a los conocedores del Derecho
Constitucional y Penal y ha puesto al
descubierto que el Presidente está transitando
desde tiempo atrás sobre las arenas movedizas
de la consolidación de una abierta y peligrosa
dictadura de corte neo-fascista.
Ante estos hechos, no pocos tratadistas, respaldando
el fallo de la Corte Suprema de Justicia, le han recordado
al Presidente Uribe que “Los beneficios que implica
el delito político están contemplados
para los enemigos del Estado. Para quienes toman las
armas contra él, no para sus amigos.” Pero
además de enfrentar los fallos de la Corte Constitucional
y los de la Corte Suprema de Justicia, el Presidente
Uribe trata de revisar los principios sustanciales del
Estado social de Derecho en Colombia, como el de la
división de las ramas del poder público
y su colaboración armónica. Tesis como
la expuesta en Pereira de que “ya no se puede
alegar la independencia de las instituciones”
y la que se desliza en los medios del Palacio de Nariño
sobre la “Unidad del Estado”, según
la cual la separación de poderes y la autonomía
de éstos ya no existe en el caso colombiano,
son contrarias a las conquistas del derecho constitucional
y penal, a la jurisprudencia y doctrinas tanto nacionales
como internacionales. Intenta el reelecto presidente
llevarse por la borda las instituciones democráticas
surgidas de la Revolución Francesa y adoptar
el mismo camino del fascismo en Europa negando de plano
las instituciones de la democracia burguesa. En el terreno
ético el presidente, según declaraciones
de sus propios socios como Ernesto Báez, (Jefe
paramilitar), trata de cumplir una promesa pactada con
ellos a espaldas del país y se la juega a fondo
defendiendo la llamada Ley de Justicia y Paz hecha a
medida y gusto de sus socios paramilitares.
Es de público conocimiento en Colombia y en el
exterior, que el actual poder legislativo de este país
ha sido manipulado desde la Presidencia a favor de los
paramilitares, mantiene una mayoría donde los
narcotraficantes y paramilitares constituyen una base
fundamental (véanse investigaciones que salpican
la familia presidencial e involucra a congresistas y
altos funcionarios del estado en el escándalo
de la para-narco política). Desde ese escenario
se atenta contra los principios fundamentales de la
República, con reformas constitucionales como
la que estableció la reelección del propio
Uribe Vélez y ahora se pretende mediante operaciones
de verdadera alquimia jurídica y política,
darle cuerpo visible a la, hasta ahora no muy clara
concepción del “estado comunitario”:
Una dictadura fascista soportada económicamente
en el capital trasnacional y en las clases emergentes
del narcotráfico y políticamente en un
aparato de control ciudadano, tipo “GESTAPO”
en manos de los bien entrenados paramilitares convertidos
por el presidente Uribe en una especie de “ángeles
protectores del Estado”, por lo tanto, dignos
de tratamiento político.
Los diferentes colectivos del Polo Democrático
Alternativo en Europa, en desarrollo de nuestros principios
contenidos en el “Ideario de Unidad”, hacemos
un llamado a toda la militancia, amigos y simpatizantes,
a los demócratas colombianos, a los gobiernos,
parlamentos y autoridades jurisdiccionales del mundo
entero, a convertir en realidad el Estado Social de
Derecho, consagrado formalmente en la Constitución
Política de Colombia, así como el principio
de la división de las ramas del poder público,
respaldando las decisiones de la Corte Suprema de Justicia
y la Corte Constitucional, sobre la incompatibilidad
del “paramilitarismo” con el delito político,
en su lucha contra la corrupción, el narcotráfico
y la para-narco-política, así como a sus
fallos que por vía de doctrina desarrollan los
aspectos democráticos contenidos en la Constitución
Política de Colombia. Bienvenidas todas las acciones
solidarias en esa dirección que refuerzan la
lucha por la Democracia , los Derechos Humanos, el Derecho
Internacional Humanitario y la salida política
al conflicto social y armado que se desarrolla en Colombia.
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