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LAS CUENTAS DEL GOBIERNO
Presupuesto de 2009, en contra
de la política social
Por: Wilson Borja, representante
a la Cámara, PDA. 23/08/08
El Gobierno presentó un presupuesto de 104.5
billones de pesos, un presupuesto “austero”
que plantea como objetivo fundamental: “la defensa
de la política social”. Esto no es serio;
no es cierto que se este dando prioridad a la inversión
social, el país debe conocer en qué se
está gastando el presupuesto nacional y a que
sectores se beneficia realmente.
Los colombianos debemos entender que la Política
Social es un concepto que entraña los principios
de respeto a la diversidad, de participación
efectiva, orientada a reducir la desigualdades y a construir
democracia, un concepto que va mas allá de programas
asistencialistas que con paños de agua tibia
intentan remediar problemas estructurales de nuestra
economía.
Una lectura del presupuesto muestra que los mayores
rubros son para el ítem “funcionamiento”,
con unos 40 mil millones de dólares, seguido
del “servicio de la deuda” (21 mil millones
de dólares) e “inversión”
(17 mil millones de dólares).
Funcionamiento presenta un crecimiento del 14,4% debido
al aumento de 11,5% en las partidas para gastos de personal
y de 7,2% en gastos generales debido a los mayores gastos
de personal de la Justicia, el aumento en la planta
de la Fiscalía General, del Instituto Nacional
Penitenciario y Carcelario (Inpec), las leyes de infancia,
justicia y paz y de pequeñas causas. Como se
observa el aumento se presenta en el aparato represivo,
porque los demás sectores como la salud, educación
y servicios básicos son objeto de la privatización.
En el rubro de inversión se destaca el que el
Gobierno destinará unos 11 mil 428 millones de
dólares en la Política de Seguridad Democrática,
el propio Departamento de Planeación Nacional
admitió que un 16% del presupuesto de inversión
estará destinado al sector defensa con el objetivo
de dotar a recursos a la fuerza pública para
cumplir con las metas trazadas en este frente. Y no
hay de que sorprenderse, pues ésta asignación
va en correspondencia con lo señalado en el mensaje
presidencial en que textualmente se afirma: “Se
requiere aumentar la capacidad de movilidad y transporte
aéreo, fortalecimiento de la fuerza pública,
mantenimiento de las capacidades estratégicas
y fortalecimiento de la inteligencia estatal, incluyendo
la reforma del DAS”.
La pregunta que nos surge es ¿por qué
a medida que disminuyen los grupos armados irregulares,
paradójicamente aumenta el pie de fuerza? Así
en el periodo 2002-2007 los 160 mil soldados combatían
a 12 mil 175 de las AUC, es decir, 4.9 soldados por
cada combatiente irregular. Al finalizar el año
2007, por cada guerrillero había 15.5 soldados,
cuando las teorías de las guerras de guerrillas
consideran apropiado 10 regulares por cada irregular,
en el año 2008, de acuerdo con el Herald Tribune
el pie de fuerza había aumentado a 254 mil 300
efectivos sin incluir la policía, el número
de guerrilleros al finalizar el 2007 era de 12 mil 499,
lo que lleva a una cifra de 20.34 soldados para combatir
cada guerrillero.
Todo lo anterior deja claro que el Gobierno no va a
dar marcha atrás en su política de guerra
y por eso gran parte de los recursos estarán
destinados a la modernización del aparato militar
y el desplazamiento de tropas. Definitivamente se esta
dando más prioridad a la guerra que a programas
de empleo, salud y educación.
Y como una de las “prioridades” para el
2009 es la inversión social, se destinarán
más recursos para atender que el Gobierno considera
los programas más importantes, dentro de los
cuales el que tiene mayor crecimiento es de familias
en acción, seguido de la vinculación de
familias desplazadas y reparación de víctimas.
Sin embargo, en los ámbitos más tradicionales
de las políticas públicas y por tocar
sólo un tema, en la generación de empleo,
¿cuál es la estrategia?, Colombia tiene
la tasa de desempleo más alta de las siete economías
grandes de América Latina y la solución
a esta situación pasa por reformas del mercado
laboral, no subsidios que tienden a perpetuar situaciones
de dependencia. En política social, Uribe ha
enfatizado una serie de programas asistencialistas,
que intentan remediar mediante transferencias directas
la exigua generación de empleo formal en el país
cafetero. ¿Cuál Presidente de América
Latina aparece cada semana en largos programas de televisión,
visitando algún municipio, respondiendo preguntas
de la comunidad, regañando a sus ministros públicamente,
destituyendo y deteniendo ilegalmente a funcionarios
sin darles oportunidad de responder a las acusaciones
que hace el público? ¿Cuál Presidente
termina asignando sumas importantes del presupuesto
mediante estos “shows televisivos”?
Según el organismo estatal, unos 6 mil millones
de dólares estarán dirigidos a reducir
el índice de pobreza en Colombia que supera el
42 por ciento del total de la población, unos
17 millones de habitantes. Realmente creo que no es
ésta cifra congruente con un presupuesto que
busca la dignidad y equidad de los colombianos.
El presupuesto presentado es la puesta en mancha de
políticas que durante años han azotado
a las clases menos favorecidas del país, propuestas
tendientes a recortar el gasto social y aumentar los
rubros destinados a atizar el conflicto armado. El debate
presupuestal ha estado rodeado de cifras arregladas
“verdades mentirosas” que buscan demostrar
a la ciudadanía que las cosas en materia fiscal
andan bien. Lo que es innegable es que algo anda mal
en la economía de este país que puede
mantener simultáneamente crecientes cinturones
de miseria y grandes cifras de crecimiento y mejoramiento
de indicadores sociales, cuando en la práctica
real, es claro que hay Gobierno para todo, menos para
gastos que contribuyan a mejorar la equidad y el acceso
de los colombianos a mínimos materiales dignos.
Bogotá agosto 22 de 2008
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