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POR LOS DERECHOS DE LOS DEFENSORES
DE LOS DDHH
Caravana Internacional de Juristas
en Colombia
Por: Camilo Raigozo. 26/08/08
Durante una semana, juristas de todo el mundo buscan
comprometer al Gobierno en sus diferentes niveles a
proteger y respetar los derechos de los abogados defensores
de los derechos humanos en Colombia.
La Caravana Internacional de Juristas, reúne
en Colombia desde el 25 y hasta el 29 de agosto, un
importante número de abogadas y abogados procedentes
de diversas partes del mundo con el propósito
de defender a los abogados defensores de derechos humanos
en el país. «La presencia de colegas nos
permitirá desde el terreno, denunciar y analizar
la situación que viven los abogados y abogadas
defensores de derechos humanos. Buscar el compromiso
de las autoridades nacionales y departamentales de protección
y respeto a los abogados defensores, así como
llevar un mensaje de apoyo y solidaridad a los y las
colegas que se encuentran en situación de riesgo»,
dicen apartes de un comunicado de la Caravana conocido
por VOZ.
Por su parte el Colectivo de Abogados José Alvear
Restrepo, una de las entidades convocantes al certamen,
opina que el conflicto social y armado, y la violencia
común, constituyen factores de alto riesgo para
el ejercicio profesional de la abogacía en Colombia,
puesto que generan intimidaciones, amenazas, asesinatos,
desapariciones, exilio, judicializaciones y procesos
disciplinarios contra los abogados. Agrega el Colectivo
que dichos riesgos se incrementan con la carencia de
una institución profesional capaz de representar
a los abogados ante las autoridades, de protegerlos
colectivamente y de promocionar el respeto al ejercicio
profesional como componente del sistema democrático
de justicia. Colombia es uno de los pocos países
de Latinoamérica que no dispone de la colegiatura
profesional.
Objetivos de la Caravana
Los objetivos principales de la presencia de la Caravana
Internacional de Juristas son entre otros, sensibilizar
a la sociedad en general acerca del papel de los abogados
en el sistema democrático de justicia; promover
el derecho de los abogados a no ser vinculados con las
causas de sus defendidos y a no ser perseguidos por
dicho motivo; denunciar la persecución a los
abogados en Colombia y las violaciones a los derechos
humanos que se relacionan con el ejercicio profesional
y observación de la situación que viven
las víctimas en Colombia y las organizaciones
de derechos humanos.
Igualmente, realizará encuentros con diversas
organizaciones sociales y de derechos humanos que les
permitirá a las personas participantes en la
caravana conocer más sobre la realidad colombiana
más allá de la difusión que hacen
los medios de comunicación.
La inexistencia de una organización gremial nacional
que agrupe a todos/as los abogados y defienda el libre
ejercicio profesional, hace que sea particularmente
difícil en la actualidad saber con exactitud
la cantidad de abogados asesinados, desaparecidos, torturados,
desplazados o exiliados y en general que han sufrido
limitantes al ejercicio de su profesión. La agudización
de la situación de riesgo para los abogados litigantes
en el país, especialmente quienes defienden derechos
humanos, motivó la activación de una campaña
iniciada en el año 2003, denominada «Sin
abogados no hay justicia», en la que participaron
diversas organizaciones de juristas y de derechos humanos.
Experiencias anteriores
La situación de los juristas colombianos fue
objeto de análisis en la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos a través de una audiencia
regional, así como la presencia en el país
de diversas misiones internacionales, entre ellas la
desarrollada por las organizaciones Abogados Sin Fronteras
y la Asociación Americana de Juristas, en septiembre
de 2007.
Los continuos asesinatos, desplazamientos internos y
el exilio de muchos de ellos; procesos judiciales en
su contra, amenazas, desapariciones y presiones indebidas
para impedirles aceptar defensas o litigios relacionados
con el acompañamiento jurídico a víctimas
de derechos humanos, ha ocasionado que la oficina del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones
Unidas, haya expresado que «La Oficina observa
con interés y preocupación las condiciones
en que desarrollan su tarea quienes en Colombia se desempeñan
como defensores de personas penalmente procesadas, actuando
como defensores de confianza, defensores públicos
o defensores de oficio. No pocos de ellos hacen parte
de los sectores de la población cuya vulnerabilidad
constituye uno de los aspectos más inquietantes
del contexto de violencia y conflicto armado interno
que padece Colombia».
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